Mar232008
HABLEMOS DEL CIBERESPACIO. Por un servidor.
Hay dos cosas que tenemos en común Fernado Arrabal y yo. La primera: el alcohol nos sienta fatal; La segunda: vivimos intrigados por el concepto de ciberespacio.
¿Qué carajos es el ciberespacio?. Según la definición académica, el ciberespacio, o ciberinfinito, es una realidad (virtual) que se encuentra dentro de los ordenadores y redes del mundo. Lo de los ordenadores me resulta familiar; las redes me intrigan. Teniendo en cuenta que existe una realidad para cada persona, y un concepto de lo real, que es externo al ser humano, el concepto de ciberespacio es tremendamente desconcertante. Me explico. Hay cosas indiscutiblemente reales, como que Shakira es una tía cañón, y cosas subjetivas, como mi tendencia a beneficiarme de tías mayores, y a priori, menos atractivas que la Colombiana. ¿Os enterais?. Pues bien, que simplicidad hay, por consiguiente, en el ciberespacio; que nimiedad; que sencillez. Sólo una realidad al servicio del mundo entero. Fascinante.
No podríamos entender, en su totalidad, el concepto de ciberespacio sin su principal precursor: La cibernética. Que no es otra cosa que el estudio del control y comunicación en los Sistemas Complejos: organismos vivos, máquinas y organizaciones. Increible ¿verdad?. Platón, que para algo era sabio, lo resumió en el arte de dirigir a los hombres. Cuanta razón hay en tal afirmación. La cibernética es una vulgar come cabezas; un instrumento para enajenar nuestras mentes. Me voy a mojar; esto es de cosecha propia. El ciberespacio no es otra cosa que aprovechar la cibernética para machacar nuestras cabezas mientras utilizamos nuestros ordenadores. Da un poco de miedo; pero estad tranquilos. ¿Hay algo más alienante, y a la vez más satisfactorio, que ejercer el derecho al onanismo, mientras contemplas un vídeo de Shakira, cadera va, cadera viene?. Sed felices, no os preocupeis. Lo alienante es divertido; es necesario. Rectifico, es una obligación. Si esto no fuera así, ¿por qué coño yo, y por ende mis colaboradores, hemos adquirido la obligación de redactar estos artículos y haceroslos llegar?. Estamos alienados, nos enorgullecemos de ello, y lo reivindicamos. Pero no os preocupeis. No queremos que vosotros hagais lo mismo. No deseamos que os monteis un blog y hagais artículos tan inteligentes como este. Sólo pensamos en vuestra felicidad; en vuestro tiempo libre. Y si no os interesan nuestros contenidos, lo aceptamos y os permitimos abandonar esta página. No en vano, esta es nuestra filosofía: vive y deja vivir. Utiliza los blogs; pero no lo hagas si eso es lo que deseas.
Volviendo al principio, como todo ciclo vital que se precie, y a modo de conclusión, diré que el ciberespacio es tan necesario como el papel higiénico. Puede uno limpiarse con una piedra; o con cualquier otra cosa.
¿Qué carajos es el ciberespacio?. Según la definición académica, el ciberespacio, o ciberinfinito, es una realidad (virtual) que se encuentra dentro de los ordenadores y redes del mundo. Lo de los ordenadores me resulta familiar; las redes me intrigan. Teniendo en cuenta que existe una realidad para cada persona, y un concepto de lo real, que es externo al ser humano, el concepto de ciberespacio es tremendamente desconcertante. Me explico. Hay cosas indiscutiblemente reales, como que Shakira es una tía cañón, y cosas subjetivas, como mi tendencia a beneficiarme de tías mayores, y a priori, menos atractivas que la Colombiana. ¿Os enterais?. Pues bien, que simplicidad hay, por consiguiente, en el ciberespacio; que nimiedad; que sencillez. Sólo una realidad al servicio del mundo entero. Fascinante.
No podríamos entender, en su totalidad, el concepto de ciberespacio sin su principal precursor: La cibernética. Que no es otra cosa que el estudio del control y comunicación en los Sistemas Complejos: organismos vivos, máquinas y organizaciones. Increible ¿verdad?. Platón, que para algo era sabio, lo resumió en el arte de dirigir a los hombres. Cuanta razón hay en tal afirmación. La cibernética es una vulgar come cabezas; un instrumento para enajenar nuestras mentes. Me voy a mojar; esto es de cosecha propia. El ciberespacio no es otra cosa que aprovechar la cibernética para machacar nuestras cabezas mientras utilizamos nuestros ordenadores. Da un poco de miedo; pero estad tranquilos. ¿Hay algo más alienante, y a la vez más satisfactorio, que ejercer el derecho al onanismo, mientras contemplas un vídeo de Shakira, cadera va, cadera viene?. Sed felices, no os preocupeis. Lo alienante es divertido; es necesario. Rectifico, es una obligación. Si esto no fuera así, ¿por qué coño yo, y por ende mis colaboradores, hemos adquirido la obligación de redactar estos artículos y haceroslos llegar?. Estamos alienados, nos enorgullecemos de ello, y lo reivindicamos. Pero no os preocupeis. No queremos que vosotros hagais lo mismo. No deseamos que os monteis un blog y hagais artículos tan inteligentes como este. Sólo pensamos en vuestra felicidad; en vuestro tiempo libre. Y si no os interesan nuestros contenidos, lo aceptamos y os permitimos abandonar esta página. No en vano, esta es nuestra filosofía: vive y deja vivir. Utiliza los blogs; pero no lo hagas si eso es lo que deseas.
Volviendo al principio, como todo ciclo vital que se precie, y a modo de conclusión, diré que el ciberespacio es tan necesario como el papel higiénico. Puede uno limpiarse con una piedra; o con cualquier otra cosa.
Arrabal, en una posición propia de Mandril, piensa en el concepto de Ciberespacio.
Sindicación
Mandril, pisando el cesped de Mestalla.